Organización de la medicación

Cómo cortar pastillas de manera fácil y alternativas

En esta entrada del blog te contamos cómo cortar pastillas sin que se rompan. Algunos métodos más eficaces que otros y posibles alternativas.


A cualquier persona que toma medicación de manera regular, o cuando se nos ha recetado algún tipo de medicamento en formato pastilla, se nos ha hecho saber que no debíamos tomarla toda, que debíamos partirla por la mitad e incluso en cuartos, para tomar la dosis recomendada.

Pero claro, el secreto de cómo cortar pastillas de manera fácil no nos lo han dicho, y puede terminar convirtiéndose en toda una aventura para cuadrar la porción que nos ha recetado el médico. 

Si para ti, que seguramente te manejes bien con la tecnología y Santa Lucía te ha guardado bien la vista, se te puede hacer complicado, imagina lo que le puede costar a un familiar de avanzada edad.

Nuestros padres, o nuestros abuelos, están acostumbrados a “ir a por recetas” al médico, pero cada vez más las formulaciones se actualizan, y se muestran en distintos formatos, algo que puede complicar el simple hecho de cortar o tomarse una pastilla.

Cómo cortar pastillas sin que se rompan

Tras esta introducción, vamos a ver cómo cortar pastillas sin que se rompan para poder asegurar la toma de la medicación. 

Si te lanzas a la desesperada, puedes pesar la pastilla y hacer una división por la cantidad que debes tomar. Por ejemplo, si una pastilla pesa 5 gramos, y debes tomarte tres cuartas partes, deberás partirla, como puedas, y obtener, de los trocitos 3,75 gramos. Pero no hace falta ser tan extremista, te lo vamos a poner más sencillo.

Normalmente, cuando tenemos que cortar pastillas sin que se rompan, entiéndase romper por desprenderse en partes que no nos interesan, la manera más sencilla sería con un cuchillo

Con el cuchillo tienes dos opciones. Si utilizas un cuchillo grande y bien afilado, puedes posarlo encima de la pastilla y ejercer presión para intentar realizar un corte limpio. Si te desvías un poco la pastilla puede romperse como no querías, así que ten cuidado, y sobre todo, no te hagas daño.

La otra opción es utilizar un cuchillo de sierra, el principal hándicap es que al serrar el cuchillo por la superficie de la pastilla se pueden perder algunos principios activos de la misma, pero al hacerlo de este modo la dejarás lo suficientemente marcada como para terminarla de partir con la mano.

Adicionalmente, vamos a ver qué otros sistemas se aplican para cortar pastillas de manera fácil.

Pastillas marcadas

Algunos fabricantes de pastillas ya tienen a bien ofrecer las pastillas marcadas. Esto significa que es frecuente encontrarlas con una pequeña muesca en su superficie de modo que con ejercer un poco de presión se parta en dos partes iguales.

También hay algunas que vienen divididas en 3 partes. Sin embargo debes tener cuidado en cómo aplicas la fuerza, ya que al final solo es una guía y puede que en algunos casos, si no se parte bien, las cantidades obtenidas no sean 100% fiables.

Cortador de pastillas

Una de las opciones más conocidas es utilizar un cortador de pastillas. Un aparato que venden en las farmacias y que suele ser de plástico. Su sistema es tan sencillo como rudimentario, ya que mediante unas cuchillas se puede cortar y dosificar la cantidad de pastilla que se necesita para la ingesta.

Medicación organizada y a domicilio

En IMA Contigo hemos desarrollado un servicio para que te olvides de cortar pastillas. E incluso de ir a la farmacia a por ellas.

Se trata de ofrecer a las personas la medicación mensual, organizada por tomas, a domicilio y de manera completamente gratuita.

Los medicamentos serán preparados  en la farmacia colaboradora más cercana del usuario y se entregarán en el domicilio.

Este servicio además supone una ayuda para las personas mayores o pacientes polimedicados que en ocasiones se pueden hacer un lío con la cantidad de pastillas e incluso si dudan de si se han tomado la medicación o no, ya que viene separada por días.

 

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